APM Terminals ha inaugurado la segunda fase de la ampliación de su terminal de contenedores en Lázaro Cárdenas, al tiempo que ha anunciado el lanzamiento inmediato de la Fase III, una medida respaldada por más de 350 millones de USD en nuevas inversiones. Más allá del hito en infraestructura, el proyecto refleja una estrategia más amplia para fortalecer el papel de esta puerta de enlace del Pacífico mexicano en el comercio regional, aumentar la capacidad operativa y posicionar al puerto para futuras oportunidades de transbordo.
La ampliación de la capacidad respalda los planes de crecimiento a largo plazo
La puesta en marcha de la Fase II se produce tras una inversión de más de 140 millones de USD e incrementa la superficie operativa de la terminal a 65 hectáreas. La capacidad alcanza ahora los 2 millones de TEU, lo que refuerza la posición de Lázaro Cárdenas entre las mayores instalaciones de manipulación de contenedores de la costa del Pacífico de México.
La expansión se produce en un momento en que los puertos de toda América se enfrentan a una presión creciente para mejorar la eficiencia, dar cabida a buques de mayor tamaño y fortalecer la resiliencia de la cadena de suministro. Para APM Terminals, la siguiente etapa de desarrollo ya está en marcha.
La compañía anunció el inicio inmediato de la construcción de la Fase III, respaldada por una inversión superior a los 350 millones de USD. El proyecto incluye 450 metros adicionales de atraque, lo que eleva la longitud total del muelle a 1.200 metros, así como una mayor capacidad de patio y nuevas grúas pórtico diseñadas para operar con los buques portacontenedores más grandes del mundo.
Según APM Terminals, este desarrollo permitirá adelantar la capacidad portuaria adicional aproximadamente ocho años antes de lo previsto inicialmente.
La automatización se convierte en una ventaja competitiva
Una característica clave de la expansión es el despliegue de tecnologías de automatización avanzada en todas las operaciones de la terminal.
APM Terminals afirma que Lázaro Cárdenas es actualmente la única terminal de América Latina que opera un patio de contenedores totalmente automatizado. La infraestructura recién inaugurada incorpora seis grúas pórtico automatizadas sobre raíles eléctricas, una flota de carretillas de transporte de alta eficiencia y sistemas de monitorización avanzados diseñados para mejorar la visibilidad de la carga y el control operativo.
La terminal también funciona con el sistema operativo de terminales Navis N4, con soporte las 24 horas a través de una red global.
Estas tecnologías están destinadas a mejorar la precisión del movimiento de contenedores, fortalecer la trazabilidad de la carga y aumentar la fiabilidad operativa, al tiempo que reducen la intervención manual en las operaciones de patio.
Para los operadores portuarios de toda la región, la automatización se considera cada vez más una herramienta no solo para obtener ganancias de productividad, sino también para mejorar la seguridad y la previsibilidad operativa en un entorno logístico cada vez más complejo.
Construyendo una puerta de enlace logística del Pacífico más sólida
Si bien la ampliación de la infraestructura aumenta la capacidad, el objetivo a largo plazo parece ser más amplio.
APM Terminals ha identificado a Lázaro Cárdenas como una futura plataforma de transbordo capaz de dar servicio tanto a los flujos comerciales mexicanos como a redes de transporte marítimo más amplias del Pacífico. Se espera que la longitud de atraque adicional, el espacio de patio ampliado y la capacidad para operar buques de mayor tamaño refuercen el atractivo del puerto para los servicios de transporte marítimo internacional.
Ubicado en la costa del Pacífico de México, Lázaro Cárdenas ya desempeña un papel estratégico en la conexión de las cadenas de suministro de América del Norte con los mercados de Asia-Pacífico. Las últimas inversiones están diseñadas para reforzar esa posición a medida que los patrones de comercio regional continúan evolucionando.
También se espera que el proyecto mejore la flexibilidad operativa y la capacidad del puerto para dar cabida al futuro crecimiento de la carga sin comprometer los niveles de servicio.
Ambiciones de electrificación y energías renovables
La estrategia de expansión también incorpora objetivos de sostenibilidad.
La Fase II introduce equipos eléctricos e infraestructura adicionales diseñados para respaldar las operaciones automatizadas. De cara al futuro, APM Terminals planea desplegar progresivamente una flota de equipos móviles totalmente eléctricos, al tiempo que desarrolla infraestructura capaz de soportar la integración de energías renovables.
Aunque la empresa no ha revelado objetivos específicos de energía renovable ni plazos de implementación, los ejecutivos describieron la terminal como pionera potencial en México y posiblemente en toda la región en el uso de fuentes de energía renovables para las operaciones portuarias.
Este enfoque se alinea con los esfuerzos más amplios de la industria para reducir las emisiones en las cadenas logísticas marítimas y apoyar la descarbonización de las actividades portuarias.
El impacto económico regional se extiende más allá de la terminal
Se espera que la expansión genere beneficios más allá de las operaciones portuarias.
APM Terminals estima que la terminal podría sustentar más de 1.700 empleos directos para 2029. Durante la fase de construcción de la Fase III, se espera que se generen alrededor de 4.000 empleos directos e indirectos.
La compañía también destacó las oportunidades para los proveedores locales y regionales involucrados en servicios de construcción, mantenimiento, transporte, seguridad, automatización y logística.
Para el puerto de Lázaro Cárdenas, la última ampliación representa algo más que un aumento de la capacidad física. Refleja un esfuerzo a largo plazo para combinar el crecimiento de la infraestructura, la automatización y las iniciativas de sostenibilidad en apoyo de las ambiciones de México de fortalecer su posición dentro de las cadenas de suministro regionales y globales.




