Las airport cities se han convertido en una referencia recurrente en las discusiones sobre la evolución de los modelos de negocio aeroportuarios. Inicialmente desarrollada en regiones donde la madurez de la infraestructura y la disponibilidad de suelo permitían una planificación a largo plazo, esta aproximación se está explorando cada vez más en América Latina y el Caribe. Las discusiones celebradas durante el ACI Airport Day Quito sugieren que, aunque el modelo gana terreno en la región, su implementación varía en función de las condiciones locales e institucionales.
A lo largo de los paneles dedicados al desarrollo aeroportuario y a las perspectivas de liderazgo, los ponentes señalaron un cambio progresivo en la forma en que se posicionan los aeropuertos. Más allá de ser considerados únicamente como infraestructuras de transporte, comienzan a ser percibidos como plataformas capaces de sostener una actividad económica más amplia.
De infraestructura a plataformas económicas
Diversas intervenciones destacaron un cambio de enfoque: los aeropuertos ya no se consideran únicamente como nodos que facilitan el movimiento de pasajeros y carga, sino como posibles motores de desarrollo económico.
Este cambio parece estar vinculado al nivel de madurez alcanzado por muchos sistemas aeroportuarios en la región. Tras décadas centradas en la expansión de capacidad, la modernización de terminales y la mejora del rendimiento operativo, algunos operadores están explorando formas de ampliar su papel más allá de las funciones aeronáuticas tradicionales.
En este contexto, las actividades no aeronáuticas — que van desde desarrollos inmobiliarios hasta servicios logísticos y comerciales — se están incorporando cada vez más a las estrategias aeroportuarias. Estos elementos reflejan un reposicionamiento más amplio de los aeropuertos dentro de las economías regionales, aunque el alcance de esta transición varía según el territorio.

Surgen distintos modelos
Las discusiones en Quito indican que no existe un modelo único de airport city en América Latina. En su lugar, están emergiendo diferentes enfoques en función de las condiciones locales y las prioridades estratégicas.
Los ejemplos compartidos durante los paneles ilustran esta diversidad. En algunos casos, los desarrollos vinculados a los aeropuertos se centran en proyectos comerciales e inmobiliarios, integrando comercio minorista, hotelería y oficinas en el entorno aeroportuario. En otros, el énfasis se sitúa en la actividad industrial.
El caso de Querétaro refleja un modelo más orientado a la industria, con el desarrollo de un clúster aeroespacial que abarca aproximadamente 83 hectáreas dentro del área aeroportuaria, respaldado por empresas manufactureras e instituciones de formación especializada. Esta configuración sugiere una fuerte alineación entre la infraestructura aeroportuaria y los sistemas productivos regionales.
Otros ejemplos apuntan hacia desarrollos de uso mixto. En Brasil, proyectos asociados a operadores aeroportuarios han explorado desarrollos inmobiliarios a gran escala — alcanzando cerca de 1 millón de metros cuadrados en el caso presentado — combinados con funciones logísticas y comerciales. Por su parte, estrategias de planificación a largo plazo como las discutidas para Lima implican una expansión significativa del suelo, pasando de aproximadamente 270 a 940 hectáreas, lo que permite integrar progresivamente actividades no aeronáuticas.
Esta diversidad de configuraciones indica que las airport cities en la región no siguen una trayectoria uniforme, sino que se adaptan a contextos económicos y territoriales específicos.

Qué hace posible el desarrollo de airport cities
Aunque los modelos difieren, varios factores fueron identificados de forma recurrente como determinantes para la viabilidad de estos desarrollos.
La localización aparece como un elemento clave. La proximidad a centros urbanos, el acceso a redes de transporte y la integración con los territorios circundantes fueron señalados como factores fundamentales. Sin una conectividad adecuada — tanto aérea como terrestre — el potencial para desarrollar actividades complementarias puede ser limitado.
La disponibilidad de suelo es otro factor importante. Las airport cities suelen requerir grandes extensiones de terreno, lo que no siempre está disponible en todos los contextos. Esta limitación puede influir tanto en la escala como en el tipo de proyectos que pueden desarrollarse.
Los marcos de planificación y la coordinación institucional también desempeñan un papel crucial. Las discusiones sugieren que la alineación entre operadores aeroportuarios, autoridades locales y gobiernos nacionales es necesaria para permitir desarrollos a largo plazo. En ausencia de esta coordinación, los proyectos pueden enfrentar retrasos o limitaciones estructurales.
Persisten restricciones estructurales
Junto a estos factores habilitadores, los paneles también destacaron diversas limitaciones.
Uno de los temas recurrentes está relacionado con los marcos de concesión. En algunos casos, la duración de las concesiones o la estructura de reparto de ingresos pueden limitar la capacidad de los operadores aeroportuarios para realizar inversiones a largo plazo. Cuando una parte significativa de los ingresos se transfiere al Estado, la capacidad de reinvertir en desarrollos no aeronáuticos puede verse afectada.
Estos arreglos institucionales influyen en la toma de decisiones estratégicas. Los operadores pueden priorizar proyectos de menor riesgo y más corto plazo en lugar de iniciativas más ambiciosas que requieren horizontes de inversión prolongados.
La complejidad de la gobernanza también fue señalada como un posible obstáculo. La participación de múltiples actores — autoridades públicas, operadores privados y organismos reguladores — puede generar fragmentación en los procesos de decisión, afectando la implementación de estrategias integradas.
Estas restricciones sugieren que, más allá de la intención estratégica, el desarrollo de airport cities está estrechamente condicionado por los marcos institucionales y regulatorios.

Implicaciones para América Latina y el Caribe
En conjunto, estas discusiones sugieren que las airport cities en América Latina están evolucionando dentro de un conjunto específico de condiciones.
Por un lado, la región presenta oportunidades significativas. La existencia de centros urbanos en crecimiento, la expansión de la conectividad aérea y la evolución de las estructuras económicas pueden favorecer el desarrollo de ecosistemas aeroportuarios.
Por otro, las restricciones estructurales — especialmente las relacionadas con la gobernanza y los modelos de concesión — pueden influir en el ritmo y el alcance de estos desarrollos. Para América Latina y el Caribe, esto sugiere una trayectoria diferente a la de mercados más maduros, donde los marcos institucionales y financieros suelen ser más estables.
En lugar de converger hacia un modelo único, las airport cities en la región parecen destinadas a reflejar una diversidad de enfoques. Su evolución dependerá de la capacidad de alinear condiciones locales, marcos institucionales y dinámicas de mercado.
Voces y perspectivas del sector
Las perspectivas compartidas durante el evento reflejan este equilibrio entre oportunidades y limitaciones.
Los operadores aeroportuarios destacaron la importancia de identificar estrategias de desarrollo compatibles con sus marcos regulatorios y financieros. En algunos casos, esto implica centrarse en proyectos que puedan ejecutarse dentro de las estructuras de concesión existentes.
Ejemplos de desarrollos industriales, como los observados en Querétaro, sugieren que una fuerte alineación entre la infraestructura aeroportuaria y los sectores económicos regionales puede favorecer modelos más integrados.
Al mismo tiempo, otras experiencias indican que el desarrollo de airport cities a menudo requiere coordinación más allá del perímetro aeroportuario, involucrando planificación urbana, infraestructura de transporte y políticas públicas.
Estas perspectivas ponen de relieve la multiplicidad de vías a través de las cuales puede desarrollarse el entorno aeroportuario.

Perspectivas
Las discusiones en Quito sugieren que las airport cities se están incorporando progresivamente en el debate estratégico en América Latina y el Caribe.
Sin embargo, su desarrollo no parece seguir un modelo predefinido. Más bien, depende de una combinación de factores locales, marcos institucionales y decisiones estratégicas de operadores y autoridades públicas.
A medida que los aeropuertos continúan evolucionando, las airport cities representan una posible dirección entre otras. Su relevancia e impacto probablemente variarán según los contextos, reflejando la diversidad de los entornos en los que emergen.
En este sentido, las airport cities no siguen un modelo único, sino que reflejan una variedad de enfoques moldeados por las condiciones locales.



