La lógica multiportuaria detrás del crecimiento de los cruceros en República Dominicana

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República Dominicana está ampliando mucho más que su capacidad para recibir cruceros. Las nuevas infraestructuras en Samaná, las operaciones de homeport durante todo el año en La Romana y una nueva alianza para el desarrollo del destino en Catalina Island están dando a diferentes puntos del país funciones cada vez más diferenciadas dentro de su red de cruceros.

Esta expansión se produce mientras el país busca diversificar su oferta portuaria y reforzar las conexiones entre sus destinos de cruceros. Según la autoridad portuaria dominicana APORDOM, el tráfico de cruceros ha pasado de aproximadamente 1,1 millones a más de 2,8 millones de pasajeros, en paralelo con una estrategia nacional centrada en modernizar la infraestructura portuaria y mejorar la competitividad de los destinos.

Samaná incorpora una nueva puerta de entrada

Una de las incorporaciones más visibles es Samaná Bayport, donde la primera de sus tres fases de desarrollo fue inaugurada en abril de 2026.

Desarrollada por Consorcio Temarsam, la terminal está diseñada para recibir hasta tres cruceros simultáneamente y hasta 10.000 pasajeros al día, con una capacidad teórica anunciada de alrededor de tres millones de pasajeros anuales. El proyecto fue presentado inicialmente en 2022 como una inversión privada superior a US$22 millones.

Pero Samaná Bayport ha sido concebida como algo más que un simple punto de desembarque. Sus instalaciones combinan operaciones portuarias con áreas comerciales, oferta de alimentos y bebidas, un beach club, piscina, espacios recreativos y zonas verdes, servicios de información para los visitantes y áreas específicas de transporte para excursiones y taxis.

Según Travel & Cruise Magazine, de la FCCA, el proyecto debería generar 100 empleos directos y 600 indirectos, además de aproximadamente US$10 millones anuales procedentes de la actividad de cruceros y otros US$9 millones de los servicios turísticos asociados.

Samaná aporta así tanto nueva capacidad de recepción como una oferta en tierra más estructurada, dentro de una estrategia más amplia destinada a distribuir la actividad de cruceros más allá de las puertas de entrada más consolidadas del país.

La Romana profundiza su apuesta por el homeporting

Más al sur, el modelo de desarrollo es diferente.

A partir del 16 de noviembre de 2026, el MSC Opera, de MSC Cruises, tiene previsto iniciar salidas semanales desde La Romana, consolidando el puerto como homeport de MSC durante todo el año. Los pasajeros podrán reservar itinerarios de siete noches o combinar dos salidas consecutivas para realizar cruceros de 14 noches.

MSC describe esta operación como su primer despliegue durante todo el año en el Caribe Sur. La compañía estima que el programa atraerá 120.000 visitantes internacionales adicionales a La Romana cada año, lo que equivale a unos 240.000 movimientos de pasajeros aéreos entre llegadas y salidas.

Esta diferencia es importante desde el punto de vista operativo. Un puerto de escala atiende principalmente a pasajeros que desembarcan y posteriormente continúan su viaje en el mismo buque. Un homeport también interactúa con aerolíneas, servicios de traslado, hoteles, aprovisionamiento y otros servicios en tierra necesarios para iniciar y finalizar un viaje de crucero.

Para República Dominicana, La Romana aporta así una función diferente a la red: no simplemente otro lugar donde los buques hacen escala, sino un punto de embarque capaz de alimentar itinerarios por el Caribe durante todo el año.

Catalina incorpora la dimensión del destino

El mismo ecosistema de La Romana también se está expandiendo frente a sus costas.

En abril, CTL Maritime, parte de MSC Group, y Casa de Campo Resort & Villas, subsidiaria de Central Romana Corporation, anunciaron una joint venture 50/50 a largo plazo para operar y desarrollar nuevamente el destino de playa en Catalina Island.

El proyecto contempla mejoras en las instalaciones de alimentos y bebidas, cabañas y tumbonas, infraestructuras para deportes acuáticos, vestuarios, duchas y otros equipamientos destinados a los visitantes. Catalina está declarada Monumento Natural, y las compañías aseguran que el desarrollo se llevará a cabo de acuerdo con los requisitos ambientales aplicables.

Un aspecto importante es que la isla no se plantea como un destino exclusivo de MSC. Seguirá recibiendo pasajeros de MSC Cruises y Explora Journeys, de otras líneas de cruceros y clientes privados de Casa de Campo. Casa de Campo, que participa en la operación y el desarrollo de Catalina desde hace más de 25 años, se encargará de gestionar las operaciones y las instalaciones del beach club.

Sin embargo, el vínculo estratégico con La Romana es evidente. MSC está estableciendo simultáneamente embarques durante todo el año desde el puerto y, a través de otra empresa del grupo, participando en el desarrollo de una experiencia turística en tierra cercana. La propia MSC vincula la alianza en Catalina con su nueva operación en La Romana y con el tráfico internacional adicional que espera generar.

De puertos individuales a una lógica de red

Estos proyectos se inscriben en una estrategia más amplia ya planteada por las autoridades portuarias dominicanas.

En marzo de 2025, el Costa Fascinosa operó un itinerario que conectó La Romana, Amber Cove, Samaná, Catalina y Cabo Rojo, antes de regresar a La Romana. APORDOM presentó la operación como parte de una estrategia destinada a promover el país como destino de cabotaje y reforzar la conectividad marítima entre los puertos nacionales. La autoridad también vinculó explícitamente su programa con los esfuerzos para diversificar la oferta portuaria del país y desarrollar República Dominicana como hub de cruceros en el Caribe.

Esto hace que la expansión actual responda menos a la construcción de una única gran puerta de entrada dominante y más a la asignación de funciones complementarias a diferentes destinos.

Puerto Plata sigue siendo el principal centro de cruceros del país por volumen. Pero Samaná está incorporando nueva capacidad e infraestructura integrada para los visitantes. La Romana avanza en el homeporting. Catalina amplía la oferta de experiencias de destino disponible en las proximidades. Cabo Rojo, por su parte, añade otra puerta de entrada emergente al mapa nacional.

El resultado es una estrategia de cruceros cada vez más definida por la profundidad de la red, en lugar de depender de una única terminal. Para República Dominicana, la próxima etapa de crecimiento podría depender no solo de cuántos buques pueda recibir el país, sino también de la capacidad de sus diferentes puertos de escala, homeports y experiencias de destino para funcionar de manera complementaria.


Fuentes: FCCA Travel & Cruise Magazine, Q2 2026; Autoridad Portuaria Dominicana (APORDOM); Presidency of the Dominican Republic; MSC Cruises / MSC Group.

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