Del papel a los datos: qué podrían cambiar los marcos digitales de carga en las operaciones logísticas

En toda América Latina y el Caribe (ALC), las operaciones de carga siguen dependiendo en gran medida de procesos basados en papel, a pesar de los esfuerzos continuos por modernizar los sistemas logísticos. Desde los documentos de transporte hasta los controles administrativos, la información se gestiona a menudo mediante flujos de trabajo fragmentados que limitan la visibilidad y ralentizan las operaciones.

Durante el seminario web LAC eFTI4ALL, estas limitaciones se destacaron como parte de un debate más amplio sobre cómo los datos podrían transformar las prácticas logísticas. En lugar de centrarse únicamente en la infraestructura, los intercambios señalaron el papel de los flujos de información en la mejora de la coordinación en toda la cadena de suministro.

En este contexto, los marcos digitales de carga como eFTI plantean una cuestión práctica: ¿cómo transforma realmente las operaciones logísticas el paso del papel a los datos?

Un sistema todavía basado en gran medida en papel

Uno de los puntos de partida clave del debate reside en la estructura actual de los procesos logísticos, que siguen siendo en gran medida documentales.

Sandra Casanova señaló que «la información no circula fácilmente», apuntando a las ineficiencias persistentes en la forma en que se intercambian los datos entre las partes interesadas. En muchos casos, la documentación de transporte sigue dependiendo de formatos físicos, lo que requiere un manejo manual en múltiples etapas de la cadena de suministro.

Desde una perspectiva operativa, esto se traduce en controles administrativos repetidos y procesos duplicados. Victor Dolcemascolo describió cómo las autoridades a menudo necesitan acceder a los documentos de transporte durante las inspecciones, un proceso que, en su forma actual, puede implicar múltiples pasos y retrasos.

En conjunto, estos elementos sugieren que los sistemas logísticos siguen dependiendo de flujos de trabajo fragmentados y que consumen mucho tiempo, lo que limita tanto la eficiencia como la capacidad de respuesta.

Datos fragmentados, visibilidad limitada

Más allá de la dependencia del papel, otra limitación estructural destacada durante el seminario web se refiere a la fragmentación de los datos.

Sandra Casanova señaló la ausencia de «estadísticas y un observatorio con recopilación y explotación de datos», subrayando la falta de información estructurada en todo el ecosistema logístico. Sin marcos de datos compartidos, los operadores a menudo trabajan con información parcial o retrasada, lo que dificulta la coordinación eficaz de los flujos.

Esta falta de visibilidad también afecta a las operaciones industriales. Charles Larcher enfatizó la importancia del seguimiento en tiempo real, señalando que las empresas necesitan «visibilidad completa del flujo de mercancías en tiempo real» para gestionar las cadenas de suministro de manera eficiente. En ausencia de tal visibilidad, las empresas a menudo deben mantener niveles de inventario más altos, lo que puede aumentar los costes y reducir la flexibilidad.

Estas limitaciones indican que la fragmentación de datos no solo afecta a los procesos administrativos, sino que impacta directamente en el rendimiento operativo.

Qué es eFTI, en términos prácticos

En este contexto, el marco eFTI se presentó como una forma de estructurar y estandarizar el intercambio de datos de carga.

Casanova describió eFTI como «un lenguaje común de datos armonizados», diseñado para permitir «intercambios seguros entre operadores y autoridades públicas». El objetivo es alejarse de los sistemas aislados hacia un marco compartido donde la información pueda circular de manera más fluida.

Desde un punto de vista técnico, Heiti Mering explicó que el sistema funciona como «una red distribuida de servicios», conectando a actores públicos y privados a través de pasarelas estandarizadas. Esta arquitectura permite compartir datos entre diferentes plataformas manteniendo la interoperabilidad y la seguridad.

Victor Dolcemascolo proporcionó más información sobre cómo funciona esto en la práctica, describiendo el papel de los puntos de acceso nacionales, o «puertas de enlace«. Cuando una operación de transporte está sujeta a control, «se envía una solicitud al punto de acceso nacional, que recupera los datos relevantes de la plataforma apropiada», permitiendo a las autoridades acceder a los documentos en tiempo real.

En conjunto, estos elementos sugieren que eFTI es menos una plataforma única que una infraestructura interconectada para el intercambio de datos.

Qué cambia para las operaciones

La transición de procesos basados en papel al intercambio digital de datos tiene varias implicaciones operativas potenciales.

Para las autoridades públicas, el acceso a la información de transporte podría ser más rápido y directo, particularmente durante las inspecciones en carretera o los controles aduaneros. Como explicó Victor Dolcemascolo, «cuando se controla un vehículo, se envía una solicitud al punto de acceso nacional, que recupera los datos relevantes», permitiendo a las autoridades acceder a los documentos en tiempo real. Esto podría reducir el tiempo necesario para los controles y limitar los cuellos de botella administrativos.

Para las empresas, la reducción de los procesos basados en papel podría limitar la entrada manual de datos y los riesgos asociados de errores. Una mejor trazabilidad también puede respaldar una mejor planificación y coordinación en toda la cadena de suministro. En ese sentido, Sandra Casanova destacó que eFTI permite «datos en tiempo real y trazabilidad de los flujos», sugiriendo un cambio hacia una toma de decisiones más informada.

A un nivel más amplio, un intercambio de datos más coherente podría contribuir a flujos logísticos más fluidos. Al permitir que las partes interesadas accedan a la misma información en tiempo real, los marcos digitales pueden ayudar a reducir los retrasos vinculados a la verificación de documentos y los procedimientos administrativos.

Estos cambios, sin embargo, se presentan como mejoras graduales más que como transformaciones inmediatas.

De la logística a los sistemas basados en datos

Más allá de las ganancias operativas, los debates también apuntan a un cambio más estructural en la forma en que se organizan los sistemas logísticos.

A medida que los datos se vuelven más centrales para las operaciones, la logística depende cada vez más de la capacidad de recopilar, procesar y compartir información entre múltiples actores. En este contexto, los datos pueden verse como una capa subyacente que respalda la coordinación, la toma de decisiones y el seguimiento del rendimiento.

Esto podría cambiar progresivamente la logística de la gestión de documentos hacia la coordinación de datos en tiempo real, donde la información fluye continuamente entre operadores, autoridades y proveedores de servicios. Como resultado, los procesos logísticos pueden volverse menos dependientes del manejo de documentos y más orientados hacia la toma de decisiones basada en datos.

Condiciones para el impacto

Al mismo tiempo, el impacto potencial de los marcos digitales de carga sigue siendo condicional.

Su eficacia depende de varios factores, incluido el nivel de adopción entre las partes interesadas, la capacidad de garantizar la interoperabilidad entre sistemas y el establecimiento de estándares compartidos. Sin alineación en estas dimensiones, las herramientas digitales pueden coexistir con los procesos existentes en lugar de reemplazarlos por completo.

Los debates también sugieren que la coordinación entre actores públicos y privados desempeñará un papel fundamental a la hora de determinar cómo evolucionan estos sistemas. Al igual que con otras iniciativas digitales a gran escala, es probable que la implementación sea gradual y desigual entre regiones.

Conclusión: un cambio gradual más que una disrupción

Los debates de LAC eFTI4ALL sugieren que los marcos digitales de carga podrían contribuir a mejorar las operaciones logísticas al mejorar el intercambio de datos, reducir la complejidad administrativa y respaldar una mejor coordinación.

Al mismo tiempo, la transición parece ser evolutiva más que disruptiva. Si bien el paso del papel a los datos introduce nuevas posibilidades, su impacto depende de la eficacia con la que se implementen y adopten los sistemas en todo el ecosistema logístico.

En este contexto, los marcos digitales de carga apuntan hacia un cambio en la forma en que se gestiona la logística, uno en el que los datos se convierten en un componente central de las operaciones, pero donde el progreso sigue estando estrechamente vinculado a las dinámicas más amplias de coordinación e implementación.

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