A medida que la transformación digital continúa redefiniendo las cadenas de suministro globales, el webinar LAC eFTI4ALL, organizado por la Collectivité Territoriale de Martinique (CTM) el 21 de abril de 2026, reunió a actores regionales e internacionales para explorar cómo el intercambio estandarizado de datos de carga puede contribuir a sistemas logísticos más conectados y eficientes.
Ubicada en la intersección entre los marcos regulatorios europeos y las ambiciones regionales, la iniciativa pone de relieve la creciente relevancia de una logística basada en datos para América Latina y el Caribe (LAC). Más allá de los aspectos técnicos, los intercambios plantearon cuestiones más amplias relacionadas con la conectividad, la competitividad y la capacidad de la región para integrarse mejor en los flujos comerciales globales e intra-regionales.
La sesión contó con la participación de:
- Serge Letchimy, Presidente de la Collectivité Territoriale de Martinique
- Sandra Casanova, Consejera Territorial de Martinica y Presidenta de la Comisión Estratégica y Logística
- Heiti Mering, experto en eFTI implicado en el marco europeo de implementación
- Victor Dolcemascolo, Project Manager de carga y logística en el Ministerio de Transición Ecológica de Francia (DGITM)
- Eve Lombard, representante implicada en la implementación de la estrategia logística de Martinica
- Petya Popova, Policy Officer en la Comisión Europea, Dirección General de Comercio (Access to Markets)
- Pauline Yearwood, Programme Manager de transporte aéreo y marítimo en la Secretaría de CARICOM
- Charles Larcher, Presidente de la Association Martiniquaise pour la Promotion de l’Industrie (AMPI)
Reposicionar la región dentro de su propia geografía
Several interventions framed logistics as more than an operational issue, suggesting it plays a central role in how the region positions itself economically and strategically. These dynamics are closely linked to broader regional logistics integration challenges, particularly in a context marked by fragmented systems and limited intra-regional coordination.
Al abrir la sesión, Serge Letchimy subrayó la importancia de reconectar con la propia geografía regional, afirmando que los territorios del Caribe no deben seguir siendo “extraños a [su] propia geografía”. Señaló desequilibrios estructurales, destacando que “importamos mucho, y 9 de cada 10 contenedores salen vacíos o medio vacíos”, una situación que “no tiene mucho sentido económico”. Sus comentarios reflejan desafíos persistentes, como el limitado comercio intra-regional y la fuerte dependencia de cadenas de suministro externas.
Esta perspectiva también se extiende al posicionamiento global de la región. Letchimy destacó que el Caribe no debe ser visto únicamente como un espacio periférico, sino como “una gran zona geoestratégica”, capaz de capturar valor de los flujos globales en lugar de permanecer como una zona de tránsito pasiva.
Sandra Casanova profundizó en este análisis al vincular estos desafíos con ineficiencias estructurales en el intercambio de información. Señaló que “la información no circula fácilmente” y que la región carece de “estadísticas y de un observatorio con recopilación y explotación de datos”. También mencionó “controles redundantes debido a la falta de interoperabilidad entre los sistemas de información”, lo que sigue limitando una integración regional más profunda.
En este contexto, la implementación de un marco digital compartido se presentó como una posible palanca para mejorar la coordinación y facilitar intercambios más fluidos entre los territorios.
Construir un lenguaje logístico digital común
En el centro de las discusiones se encuentra el marco eFTI (electronic Freight Transport Information), presentado como una herramienta para estandarizar y digitalizar el intercambio de datos de carga entre autoridades públicas y operadores privados.
Los ponentes destacaron que los procesos logísticos actuales siguen siendo en gran medida dependientes del papel, lo que genera ineficiencias a lo largo de la cadena de suministro. Casanova explicó que eFTI representa “un lenguaje común de datos armonizados, con intercambios seguros entre operadores y autoridades públicas”, que permite “datos en tiempo real, trazabilidad de los flujos y controles facilitados de extremo a extremo de la cadena logística”.
Desde el punto de vista técnico, Heiti Mering describió el sistema como “una red distribuida de servicios” que conecta a actores públicos y privados mediante pasarelas estandarizadas. Señaló que el objetivo es abandonar los procesos basados en papel, indicando que “no necesitamos seguir procesos basados en papel”, al tiempo que destacó que “la seguridad es fundamental” y que la interoperabilidad sigue siendo un elemento central.
Victor Dolcemascolo aportó más detalles sobre la implementación, explicando que el sistema se basa en puntos de acceso nacionales interconectados, o “gates”, que permiten a las autoridades acceder a los datos de transporte en tiempo real. Describió cómo “cuando un vehículo es inspeccionado, se envía una solicitud al punto de acceso nacional, que recupera los datos relevantes desde la plataforma correspondiente”, lo que permite a los inspectores acceder instantáneamente a la documentación de transporte. También subrayó la importancia de la certificación, indicando que “las plataformas deben estar certificadas para garantizar la confianza y la seguridad de los datos”.
En conjunto, estos elementos apuntan a una transición progresiva desde sistemas fragmentados y basados en documentos hacia un ecosistema digital integrado, donde los datos se convierten en un componente central de la coordinación logística.
De proyecto piloto a interfaz logística regional
Dentro de este marco más amplio, Martinica se posiciona como territorio piloto.
Eve Lombard explicó que el despliegue de eFTI forma parte de una estrategia logística más amplia adoptada en mayo de 2025, orientada a “reducir la dependencia de la logística externa, mejorar la fluidez de los flujos de mercancías y reforzar la atractividad económica”. El proyecto se encuentra actualmente en fase de prueba mediante casos piloto diseñados para validar la interoperabilidad y el intercambio digital de datos.
Destacó que la iniciativa podría generar “ahorros de tiempo, reducción de costes, mejora de la trazabilidad y aumento de la competitividad”, al tiempo que contribuye a “la securización de los intercambios de datos”.
Más allá de los beneficios operativos, Lombard subrayó la ambición estratégica del proyecto, describiendo a Martinica como una posible “interfaz entre Europa y el Gran Caribe”. Dada su proximidad a las principales rutas marítimas y hubs logísticos, el territorio podría desempeñar un papel más activo en las cadenas de suministro regionales.
Este posicionamiento sigue siendo prospectivo y depende del despliegue efectivo de las herramientas digitales y de su extensión más allá del marco europeo hacia el entorno regional.
Implicaciones para las operaciones industriales y la competitividad
Más allá de los aspectos estratégicos, las discusiones también pusieron de relieve las implicaciones operativas para las industrias locales.
En representación del sector industrial, Charles Larcher señaló la complejidad de las cadenas de suministro actuales, indicando que “entre el almacén de origen en Europa y el almacén de destino en Martinica hay catorce intermediarios”. Esta estructura genera retrasos, costes adicionales y una pérdida de competitividad para la producción local.
También subrayó la falta de visibilidad en las operaciones logísticas, explicando que “necesitamos una visibilidad total de los flujos de mercancías en tiempo real”, especialmente en un contexto dominado por el transporte marítimo. La ausencia de esta visibilidad obliga a las empresas a mantener mayores niveles de inventario, lo que incrementa los costes de almacenamiento.
Larcher destacó además que “sin una cadena de suministro optimizada, no podemos ser competitivos”, especialmente frente a los productos importados. En este contexto, la digitalización se presentó como una posible vía para “reducir costes administrativos, mejorar la planificación y limitar las interrupciones del suministro”, aunque estos resultados dependen de una implementación efectiva.
En conjunto, su intervención sugiere que la digitalización logística puede contribuir a mejorar el rendimiento industrial, al tiempo que apoya el desarrollo de exportaciones y la integración regional.
Alineación con marcos internacionales y herramientas de acceso a mercados
El webinar también situó la iniciativa dentro de un contexto internacional más amplio, vinculando la logística digital con la facilitación del comercio y los marcos de políticas regionales.
Petya Popova presentó la plataforma “Access to Markets” de la Comisión Europea, explicando que fue diseñada para “centralizar toda la información sobre comercio en un solo lugar” y ayudar a las empresas a “acceder a los mercados globales”. Destacó que “la información es el recurso más valioso en los negocios”, subrayando la importancia de la transparencia en los procesos comerciales.
A nivel regional, Pauline Yearwood destacó el papel central del transporte en la integración del Caribe, señalando que “el transporte aéreo y marítimo es fundamental en el contexto del comercio, la movilidad de las personas y el desarrollo económico”. También indicó que el objetivo de la política de transporte de CARICOM es garantizar “servicios de transporte adecuados, seguros y competitivos a nivel internacional” para apoyar el mercado único y la economía regional.
Estas perspectivas sugieren que iniciativas como eFTI forman parte de un ecosistema más amplio que integra acuerdos comerciales, coordinación de políticas e infraestructuras.
Mirando hacia el futuro
Aunque aún se encuentra en una fase inicial, la iniciativa LAC eFTI4ALL refleja una transición más amplia hacia una logística basada en datos y una mayor integración regional.
Las discusiones sugieren que la adopción de marcos digitales estandarizados podría ayudar a resolver algunas de las ineficiencias estructurales de las cadenas de suministro actuales, al tiempo que fortalecer los vínculos económicos dentro de la región. Al mismo tiempo, varios participantes señalaron la necesidad de coordinación, adaptación de normas y alineación entre los distintos actores.
Como se destacó durante la sesión, el proceso sigue en curso, con plazos europeos de implementación que se extienden hasta 2027. En este contexto, la iniciativa “va más allá de una solución técnica”, como señaló Casanova, planteando cuestiones más amplias sobre gobernanza, interoperabilidad y cooperación regional.
En definitiva, estos intercambios muestran que el flete digital se considera cada vez más no solo como una evolución tecnológica, sino como una palanca estratégica para repensar cómo la región se conecta, comercia y se posiciona dentro de las redes logísticas globales.



