Del 2 al 4 de marzo de 2026, São Paulo será sede de la segunda edición del Sustainable Aviation Futures LATAM Congress, que reunirá a más de 400 líderes del sector y cerca de 100 ponentes provenientes de la aviación, la energía, las finanzas y el ámbito gubernamental. En apariencia, se trata de un encuentro sectorial centrado en el Sustainable Aviation Fuel (SAF). En términos estructurales, sin embargo, refleja una evolución más profunda: América Latina está pasando del discurso a la construcción efectiva de una arquitectura de mercado.
El momento es estratégico. El mandato brasileño de mezcla obligatoria previsto para 2027 se aproxima, y la mayor claridad regulatoria comienza a traducirse en posicionamiento industrial. La agenda del congreso y el perfil de los participantes indican que el debate regional ya no gira en torno a si el SAF debe escalar, sino a cómo hacerlo — y bajo qué condiciones financieras, regulatorias y logísticas.
Brasil como mercado ancla emergente
La centralidad de Brasil en el programa es evidente. Participarán representantes de la ANAC, del Ministério de Minas e Energia, del Ministério do Desenvolvimento, Indústria, Comércio e Serviços, así como del BNDES y Petrobras. Las discusiones abordarán el proyecto de ley “Fuel of the Future”, el mandato de 2027 y la implementación de los mecanismos ProBioQAV, diseñados para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector aéreo durante la próxima década.
Este nivel de implicación institucional confirma que el SAF en Brasil trasciende el ámbito ambiental y se integra en una estrategia de política industrial. La articulación entre marcos tributarios, mercados de carbono y financiamiento a través del banco de desarrollo refleja un intento estructurado de crear una base doméstica de producción capaz de abastecer tanto a las aerolíneas nacionales como a los mercados internacionales.
La cuestión ya no es si Brasil participará en el mercado global de SAF, sino si podrá consolidarse como un polo competitivo de producción, aprovechando su experiencia en bioetanol y su escala agrícola para reducir la brecha de costos frente al combustible convencional.
Del potencial agrícola a la madurez comercial
Más allá de las obligaciones regulatorias, el programa pone el foco en los fundamentos técnicos y agrícolas necesarios para la expansión del SAF. Se analizarán rutas ethanol-to-jet, soluciones de co-processing y disponibilidad de materias primas — incluyendo caña de azúcar, soja, macaúba y otros cultivos regionales.
Este enfoque responde a una narrativa regional más amplia: América Latina dispone de un importante potencial en biomasa y bioenergía. No obstante, la abundancia de insumos no garantiza la escalabilidad industrial. La certificación de intensidad de carbono, la alineación con estándares como CORSIA y RED III, y la gestión de los riesgos asociados al Indirect Land-Use Change (ILUC) son factores determinantes.
El ILUC resulta especialmente sensible para los productores sudamericanos que buscan acceso al mercado europeo. Los debates sobre transparencia, trazabilidad y armonización de metodologías de contabilidad de carbono evidencian que la credibilidad internacional será clave para asegurar acceso comercial.
Asimismo, el paso de proyectos piloto a Final Investment Decisions (FID) aparece como otro indicador de madurez. Los casos prácticos abordarán cómo las primeras instalaciones han superado desafíos tecnológicos, de ingeniería y de financiamiento — señal de que la conversación se desplaza hacia la fase comercial.
La dimensión financiera en primer plano
Uno de los elementos más destacados de esta edición es el protagonismo de los actores financieros. BNDES, IDB Invest, CAF y BloombergNEF figuran entre los participantes, junto con paneles dedicados a due diligence, evaluación de riesgos y métricas de inversión.
El SAF sigue siendo más costoso que el combustible convencional. Sin mecanismos financieros estructurados, los mercados latinoamericanos — tradicionalmente sensibles al precio — podrían enfrentar dificultades para absorber primas sostenidas. La presencia de bancos de desarrollo indica el reconocimiento de que el capital público desempeñará un papel catalizador, especialmente en proyectos pioneros.SAF remains costlier than conventional jet fuel. Without structured financial support, price-sensitive Latin American markets could struggle to absorb sustained premiums. The presence of development banks suggests recognition that public capital will play a catalytic role, particularly for first-of-a-kind facilities.
Los debates sobre contratos de compra a largo plazo (offtake agreements), esquemas de precios mínimos y mecanismos de reparto de riesgos serán centrales. Los inversores buscarán estabilidad regulatoria y señales claras de demanda antes de comprometer capital. En este sentido, el congreso actúa no solo como foro técnico, sino como plataforma de generación de confianza.
Aerolíneas bajo presión
La participación de ejecutivos de LATAM Airlines, Azul, GOL y compañías internacionales como JetBlue añade una dimensión comercial al debate.
Las aerolíneas enfrentan crecientes exigencias de sostenibilidad por parte de clientes corporativos, reguladores y marcos internacionales. Al mismo tiempo, la rentabilidad sigue siendo frágil en buena parte de la región. Integrar SAF en las estrategias de adquisición sin comprometer márgenes requiere un equilibrio delicado.
Las sesiones dedicadas a reportes Scope 3 y a mecanismos book-and-claim evidencian los intentos de compatibilizar descarbonización y viabilidad financiera. El desarrollo de registros confiables y sistemas interoperables de trazabilidad será determinante para consolidar la aceptación de créditos SAF en el mercado.
Corredores comerciales y alineamiento geopolítico
El congreso también sitúa a América Latina dentro del contexto geopolítico más amplio de la transición energética. Se espera debate sobre los incentivos fiscales de Estados Unidos, los requisitos de certificación europeos y la demanda emergente en Asia-Pacífico.
La posición estratégica de la región entre Washington, Bruselas y los mercados asiáticos representa tanto una oportunidad como un desafío. Los acuerdos comerciales, los estándares de exportación y los modelos de cumplimiento de carbono influirán en la dirección de los flujos de SAF y en el marco regulatorio predominante.
En un entorno de políticas fragmentadas, la alineación — o al menos la compatibilidad — con estándares internacionales será determinante para la integración de la producción latinoamericana en las cadenas globales de suministro.
Un momento de inflexión
El Sustainable Aviation Futures LATAM Congress 2026 va más allá de un evento sectorial. Representa un punto de convergencia entre marcos regulatorios en maduración, estrategias de materias primas en definición, instituciones financieras comprometidas y aerolíneas ajustando sus modelos de adquisición.
Para América Latina, la transición hacia combustibles sostenibles de aviación deja de ser abstracta y entra en la fase operativa. Los próximos años determinarán si la región puede transformar su potencial bioenergético en una ventaja competitiva duradera — o si las presiones de costos y la fragmentación regulatoria ralentizarán el proceso.
A medida que se aproxima el mandato de 2027, São Paulo se consolida como termómetro de la ambición regional. La verdadera prueba no se dará en las salas de conferencia, sino en la velocidad con la que los proyectos pasen del debate a la implementación.



