América Latina y el Caribe respaldan el objetivo global de la industria de la aviación de alcanzar emisiones netas de carbono cero para 2050. Sin embargo, según una publicación difundida por ALTA en colaboración con ICF, la región enfrenta un desafío singular: reducir las emisiones de la aviación sin debilitar la conectividad aérea que sustenta el desarrollo económico, el turismo y la integración social.
Para muchos países de la región, la aviación es más que un modo de transporte. ALTA la describe como infraestructura crítica. La asociación estima que la aviación contribuye con el 3,6 % del PIB regional, mientras que el 62 % de los visitantes internacionales llegan por vía aérea. Además, uno de cada once empleos depende del turismo internacional, lo que pone de relieve la importancia del sector para las economías locales.
Un punto de partida diferente al de otras regiones
El estudio sostiene que América Latina y el Caribe no pueden simplemente replicar las estrategias de descarbonización desarrolladas en mercados de aviación más grandes y maduros.
La demanda de viajes aéreos sigue siendo significativamente inferior a la de las economías desarrolladas. Mientras que el residente promedio de Estados Unidos realiza aproximadamente 2,5 vuelos al año, el residente promedio de América Latina y el Caribe realiza solo 0,67 vuelos anuales. Según ALTA, esto refleja un mercado que sigue siendo muy sensible al precio y que aún tiene un margen considerable de crecimiento.
La región también representa una proporción relativamente pequeña de la actividad de aviación mundial. Aunque concentra alrededor del 8 % de la población mundial, genera solo el 5,4 % del tráfico aéreo global. Al mismo tiempo, muchos países siguen dependiendo en gran medida del transporte aéreo debido a la geografía, las largas distancias de viaje, las economías insulares y las alternativas limitadas para la movilidad regional.
En consecuencia, ALTA sostiene que el equilibrio entre la reducción de emisiones y la conectividad difiere del de otras partes del mundo.
Las compensaciones detrás de la transición hacia emisiones netas cero
El informe identifica varias compensaciones que los responsables de políticas y las partes interesadas de la industria deberán gestionar durante las próximas décadas.
La primera es el equilibrio entre sostenibilidad y accesibilidad. Las medidas diseñadas para reducir las emisiones pueden incrementar los costes operativos, lo que podría hacer que los viajes aéreos sean menos asequibles para los pasajeros en mercados donde la demanda sigue siendo frágil.
La segunda se refiere a los objetivos globales frente a las realidades regionales. Si bien el objetivo de emisiones netas cero se comparte internacionalmente, ALTA sostiene que el ritmo y la combinación de soluciones deben reflejar las condiciones económicas locales, las limitaciones de infraestructura y el acceso a financiación.
Según el estudio, el objetivo principal de la industria debe ser reducir las emisiones sin desconectar las comunidades, las economías y los mercados turísticos que dependen de la aviación.
Por qué la conectividad sigue siendo esencial
ALTA advierte contra la percepción de la aviación como un sector de lujo en América Latina y el Caribe.
El informe destaca varios riesgos asociados con la reducción de la conectividad, entre ellos comunidades aisladas, actividad económica debilitada, cadenas de suministro interrumpidas y rendimiento turístico en declive. Para muchos destinos, especialmente islas y territorios remotos, el transporte aéreo sigue siendo el vínculo más eficaz con los mercados globales.
Esta realidad explica por qué la asociación aboga por una estrategia de transición pragmática en lugar de un enfoque único para todos.
Cuatro vías hacia emisiones netas cero
En lugar de promover una única solución, el estudio identifica cuatro vías complementarias que pueden ayudar a la región a avanzar hacia sus objetivos de emisiones.
Estas incluyen mejoras en la eficiencia operativa, modernización de flotas, el despliegue gradual de combustible de aviación sostenible (SAF) y el desarrollo de mercados de carbono.
ALTA subraya que ninguna medida por sí sola será suficiente. En cambio, el progreso futuro dependerá de combinar múltiples herramientas manteniendo un equilibrio entre la reducción de emisiones, la conectividad y el desarrollo económico.
Una vía regional hacia un objetivo global
El estudio concluye que América Latina y el Caribe comparten el mismo destino a largo plazo que el resto de la industria de la aviación: emisiones netas cero para 2050. Sin embargo, la región enfrenta realidades estructurales diferentes, incluido un menor acceso al SAF, limitaciones de financiación y una mayor dependencia de la aviación para el desarrollo.
Para ALTA, el desafío no es, por tanto, si la región debe descarbonizarse, sino cómo puede hacerlo sin socavar la conectividad que sustenta millones de empleos, empresas y comunidades en toda América Latina y el Caribe.



