Las dos principales puertas de entrada internacionales de Costa Rica atienden cada vez más a economías turísticas diferenciadas. El Aeropuerto Internacional Juan Santamaría sigue siendo el principal punto de entrada de perfil amplio del país, mientras que Guanacaste Airport se consolida como una puerta de entrada más especializada en el turismo de ocio, con estancias más cortas, un mayor gasto por visitante y una concentración mucho más elevada del tráfico procedente de América del Norte.
Costa Rica recibió 1,78 millones de turistas internacionales a través del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría (SJO) en 2025 y otros 904.762 a través del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber Quirós, conocido comercialmente como Guanacaste Airport (LIR). La diferencia de escala sigue siendo considerable, pero la dinámica de crecimiento está cambiando. En 2025, las llegadas por SJO se mantuvieron prácticamente sin cambios respecto a 2024, mientras que Guanacaste registró un crecimiento de alrededor del 2,7%.
La diferencia se acentuó a comienzos de 2026. Entre enero y mayo, SJO recibió 864.558 turistas internacionales, un 6,4% más que en el mismo período de 2025. Guanacaste alcanzó los 525.751, con un aumento del 14,6%. Estas cifras sugieren que la segunda puerta de entrada internacional de Costa Rica no se limita a absorber tráfico adicional respecto al principal aeropuerto del país: está desarrollándose en torno a un mercado turístico propio.
Dos puertas de entrada, dos perfiles de viajeros
La diferencia se aprecia con mayor claridad en las encuestas realizadas en 2025 por el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) entre visitantes no residentes que salían del país a través de ambos aeropuertos. Las encuestas abarcaron 10.200 viajeros en Juan Santamaría y más de 3.300 en Daniel Oduber Quirós, y analizaron aspectos como el motivo del viaje, el alojamiento, la duración de la estancia, el gasto y las actividades realizadas.
En Juan Santamaría, el 65,1% de los encuestados señaló las vacaciones, el ocio o la recreación como principal motivo del viaje. Los viajes de negocios y profesionales representaron otro 13,8%. En Guanacaste, el ocio concentró el 83,6% de los visitantes, mientras que los viajes profesionales y de negocios representaron apenas el 4,4%.
El papel de SJO va mucho más allá del turismo vacacional. Entre los visitantes centroamericanos encuestados en Juan Santamaría, el 56,9% viajaba por motivos profesionales o de negocios. La proporción fue del 32,5% entre los visitantes procedentes del resto de América Latina. Estos datos refuerzan la posición de SJO como puerta de entrada nacional y regional para el turismo, los viajes corporativos y unas relaciones económicas más amplias.
Guanacaste atiende a una economía turística mucho más concentrada en el ocio. El aeropuerto conecta a los visitantes de forma más directa con los resorts, las playas y la oferta turística de la costa del Pacífico noroccidental de Costa Rica, reduciendo la necesidad de entrar al país a través del área metropolitana de San José.
Estancias más cortas, mayor gasto
El perfil económico de los visitantes también presenta diferencias significativas entre ambos aeropuertos.
Los viajeros encuestados en Juan Santamaría permanecieron una media de 11,5 noches y gastaron USD 1.707,70 por persona durante su visita. Los pasajeros que salieron por Guanacaste permanecieron solo ocho noches de media, pero su gasto alcanzó los USD 2.124,40 por persona.
A partir de estos promedios del ICT, esto equivale aproximadamente a USD 148 por visitante y noche a través de SJO, frente a USD 266 a través de LIR. Este cálculo no constituye un indicador de gasto publicado directamente por el ICT, pero permite ilustrar los diferentes perfiles de valor asociados a las dos puertas de entrada.
La organización del viaje revela otra diferencia. Casi el 70% de los encuestados en SJO organizó por su cuenta los servicios turísticos, junto con familiares o amigos, mientras que solo el 15,5% adquirió un paquete de viaje a través de una agencia en su mercado de origen. En Guanacaste, la proporción de viajeros con paquetes turísticos asciende al 30,9% y alcanza el 37,4% entre los visitantes europeos.
El resultado es un segundo aeropuerto cada vez más vinculado a un producto turístico de ocio de mayor gasto, en lugar de funcionar simplemente como un punto de llegada alternativo.
Guanacaste depende en gran medida del mercado norteamericano
La especialización de Guanacaste también tiene una dimensión geográfica. El aeropuerto depende especialmente de Estados Unidos y Canadá, mercados cuyo acceso aéreo directo ha contribuido a convertir la costa del Pacífico noroccidental de Costa Rica en una puerta de entrada turística por derecho propio.
Esta concentración contrasta con Juan Santamaría, donde la composición del tráfico es más diversificada e incluye importantes flujos procedentes de América Central, el resto de América Latina y Europa, además de América del Norte. El ICT mantiene datos diferenciados sobre los vuelos programados para ambos aeropuertos, reflejando estructuras de conectividad cada vez más distintas.
Para Guanacaste, esta especialización ofrece una importante ventaja comercial: las aerolíneas pueden conectar directamente los principales mercados emisores norteamericanos con la región turística que los pasajeros desean visitar. Sin embargo, también genera una mayor exposición a cambios en un grupo relativamente reducido de mercados de origen.
El crecimiento del aeropuerto continúa reforzando este modelo. Guanacaste Airport registró un récord de 1.973.831 pasajeros totales en 2025 y cerró el año con 26 rutas internacionales directas operadas por 12 aerolíneas, según el operador aeroportuario.
Viajes diferentes después del aeropuerto
Las actividades que realizan los pasajeros después de su llegada ofrecen otra muestra de las distintas funciones de ambos aeropuertos.
En Guanacaste, el 86,7% de los visitantes encuestados declaró haber realizado actividades de sol y playa, frente al 60,1% entre quienes utilizaron Juan Santamaría. En cambio, el 60,4% de los encuestados en SJO visitó un parque nacional, una reserva biológica o un área protegida, frente al 40,6% en LIR.
La composición de los grupos de viaje muestra una tendencia similar. En SJO, el 27,3% de los visitantes viajaba solo, mientras que el 21,6% lo hacía con amigos o familiares. En Guanacaste, menos del 5% viajaba solo y más de la mitad —el 54,4%— viajaba con amigos y familiares.
Juan Santamaría alimenta, por tanto, un recorrido más amplio por Costa Rica, que combina negocios, cultura, naturaleza y viajes multidestino. Guanacaste está más directamente integrado en un ecosistema regional de ocio estructurado en torno a las playas, el alojamiento turístico y los viajes organizados.
Una segunda puerta de entrada con su propio mercado
El sistema aeroportuario de Costa Rica ilustra un modelo relevante más allá del propio país. Las puertas de entrada internacionales secundarias no tienen necesariamente que competir con un hub nacional por los mismos pasajeros. Pueden desarrollarse en torno a diferentes áreas de influencia, mercados emisores y perfiles económicos de los visitantes.
Juan Santamaría sigue siendo la principal puerta de entrada internacional de Costa Rica y el más diversificado de los dos aeropuertos. Guanacaste, sin embargo, está desarrollando una propuesta diferenciada: menor volumen, mayor concentración geográfica, una orientación mucho más marcada hacia el ocio y un gasto medio más elevado por visitante.
Las cifras de comienzos de 2026 indican que esta puerta de entrada especializada está ganando peso dentro del sistema turístico costarricense. La próxima cuestión será determinar si Guanacaste puede mantener este impulso mientras diversifica sus mercados de origen más allá de América del Norte, sin perder el modelo centrado en el destino que ha impulsado su expansión.
Fuentes: Instituto Costarricense de Turismo (ICT), encuestas de 2025 a visitantes en los aeropuertos y datos de 2026 sobre llegadas internacionales y conectividad; Guanacaste Airport.



