Cómo el Caribe está fortaleciendo su voz en la descarbonización del transporte marítimo mundial

El Caribe depende en gran medida del transporte marítimo. Sin embargo, la región no siempre ha contado con la capacidad técnica ni con la representación coordinada necesarias para influir en las normas internacionales que están definiendo la transición energética del sector marítimo. Esa brecha comienza a cerrarse gracias al UWI-Caribbean Shipping Lanes Project (UWI-CSL), una iniciativa analizada en la edición 57 de Caribbean Maritime, la revista oficial de la Caribbean Shipping Association. El proyecto busca fortalecer las capacidades técnicas, apoyar a las delegaciones nacionales y ayudar a los Estados del Caribe a construir una posición más coordinada en las negociaciones de la International Maritime Organization (IMO).

Una región altamente dependiente del transporte marítimo, pero con capacidad limitada de negociación

Para las economías del Caribe, el transporte marítimo está lejos de ser un simple modo de transporte. La revista señala que entre el 80 % y el 90 % de los alimentos consumidos en la región son importados, y que la mayor parte llega por vía marítima. Al mismo tiempo, el Caribe concentra alrededor del 43 % del tráfico mundial de cruceros, lo que pone de relieve la importancia estratégica del sector tanto para el transporte de mercancías como para el turismo.

Esta fuerte dependencia hace que la regulación internacional del transporte marítimo tenga una relevancia especial para la región. Las medidas relacionadas con las emisiones de los buques, los combustibles marítimos y los costos operativos pueden tener consecuencias directas para pequeñas economías insulares cuyas cadenas de suministro dependen de una conectividad marítima regular y asequible.

Sin embargo, cuando la IMO adoptó su estrategia revisada sobre gases de efecto invernadero en 2023, la participación del Caribe en las negociaciones siguió siendo limitada. Según el reportaje dedicado al UWI-CSL, el principal obstáculo no era la falta de interés, sino la insuficiente capacidad técnica en ámbitos como la ciencia del clima, la economía y las políticas jurídicas.

Esta diferencia es fundamental. Participar de forma efectiva en las negociaciones de la IMO exige mucho más que estar presente en las reuniones. Los gobiernos necesitan análisis técnicos, estudios económicos, interpretación jurídica y posiciones de negociación sólidamente preparadas para evaluar cómo las medidas internacionales pueden afectar sus intereses nacionales y regionales.

De una respuesta inmediata a una plataforma regional

La iniciativa que más tarde daría origen al UWI-CSL surgió precisamente para responder a esa carencia de capacidades. La Belize Port Authority, la United Nations Foundation y la University College London unieron inicialmente sus esfuerzos con el objetivo de reforzar la presencia del Caribe en los debates internacionales sobre transporte marítimo.

Posteriormente, el movimiento fue incorporando a Jamaica, Granada, Barbados, Trinidad y Tobago y otros Estados del Caribe. En agosto de 2024, la iniciativa fue formalizada como UWI-Caribbean Shipping Lanes Project y pasó a integrarse en el Sir Shridath Ramphal Centre, de la University of the West Indies.

Lo que comenzó como una respuesta a una debilidad específica en las negociaciones internacionales ha evolucionado hasta convertirse en una plataforma regional dedicada a la descarbonización del transporte marítimo. Su objetivo ya no consiste únicamente en explicar las medidas de la IMO una vez aprobadas, sino en fortalecer la capacidad de los países caribeños para participar activamente mientras esas políticas todavía están siendo diseñadas.

Fortaleciendo capacidades a través de cuatro pilares estratégicos

El UWI-CSL estructura su trabajo en torno a cuatro áreas de actuación:

  • Substantive Technical and Advisory Work
  • Outreach and Stakeholder Engagement
  • IMO Delegation Training and Support
  • Communications and Knowledge Management

En conjunto, estos cuatro pilares combinan investigación, asesoría técnica, capacitación y coordinación regional.

El componente técnico resulta especialmente relevante porque las medidas de descarbonización pueden producir efectos muy diferentes según cada mercado marítimo. Los Estados del Caribe necesitan evaluar no solo los beneficios ambientales, sino también las posibles consecuencias sobre los costos del transporte marítimo, los flujos comerciales, la actividad portuaria y la conectividad regional.

El apoyo a las delegaciones responde, además, a otro desafío práctico. Muchas administraciones de menor tamaño no cuentan con equipos dedicados exclusivamente a las negociaciones de la IMO. En este contexto, los documentos técnicos, las guías de negociación y los programas de formación pueden fortalecer la capacidad de las delegaciones para interpretar las propuestas y participar de manera más consistente en los procesos de decisión.

Transformar la coordinación en resultados concretos

El proyecto ya ha superado la fase de preparación institucional. Según la revista, el UWI-CSL ha apoyado a los Estados del Caribe mediante consultas en las que participaron más de diez países, ha organizado reuniones regionales y ha elaborado notas técnicas de alto nivel, guías de negociación, talleres y seminarios web. Asimismo, ha desarrollado evaluaciones de impacto económico y otros informes técnicos destinados a respaldar una toma de decisiones basada en evidencia.

La iniciativa también presta apoyo durante las negociaciones y organiza sesiones regionales de seguimiento una vez concluyen las reuniones. De este modo, establece un proceso continuo que conecta la preparación, la participación y el seguimiento, en lugar de tratar cada reunión de la IMO como un acontecimiento aislado.

El resultado más destacado por la publicación fue la presentación de lo que describe como la primera propuesta conjunta del Caribe ante la IMO, registrada como el documento ISWG-GHG 17/2/18. Este documento reunió un perfil consolidado del sector marítimo de los Estados caribeños, proporcionando a la región una base común de información y evidencia dentro del proceso de negociación de la organización.

Para una región integrada mayoritariamente por Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (SIDS), este enfoque colectivo representa una ventaja estratégica. De forma individual, muchos de estos países disponen de recursos técnicos y diplomáticos limitados. Sin embargo, mediante un análisis coordinado pueden identificar prioridades comunes y defender posiciones con mayor solidez y coherencia.

Conectando las normas internacionales con la realidad económica del Caribe

El UWI-CSL plantea la descarbonización del transporte marítimo como un desafío tanto ambiental como económico.

La transición hacia una navegación de bajas emisiones requerirá nuevos combustibles, tecnologías e infraestructuras. La revista destaca el potencial solar, eólico y geotérmico del Caribe como una posible base para el futuro desarrollo de combustibles verdes. No obstante, presenta esta posibilidad como una oportunidad que dependerá de la cooperación entre gobiernos, instituciones regionales y el sector privado, y no como una industria ya consolidada.

Esta diferencia es importante. La disponibilidad de recursos renovables, por sí sola, no crea un mercado de combustibles marítimos sostenibles. Será necesario desarrollar capacidad de producción, infraestructura portuaria, mecanismos de financiación, normas de seguridad, demanda por parte de las navieras y un entorno regulatorio estable.

En consecuencia, el principal valor inmediato del UWI-CSL no radica en afirmar que el Caribe vaya a convertirse en un gran centro de producción de combustibles verdes, sino en fortalecer la capacidad técnica de los gobiernos para comprender las decisiones que deberán tomar. Una mayor capacidad técnica permitirá evaluar mejor las propuestas internacionales, identificar las necesidades de inversión y defender vías de transición adaptadas a la realidad de las economías insulares dependientes del comercio marítimo.

De la participación a la influencia

El UWI-Caribbean Shipping Lanes Project refleja un cambio más amplio en la forma en que el Caribe participa en la gobernanza marítima internacional. El objetivo ya no consiste únicamente en aumentar el número de representantes caribeños presentes en las reuniones internacionales, sino en dotarlos de los datos, los análisis y la coordinación necesarios para influir de manera efectiva en los debates.

Los seminarios web, el boletín Lighthouse Brief, el fortalecimiento del apoyo a las reuniones de la IMO y el establecimiento de nuevas alianzas internacionales forman parte de las iniciativas destinadas a mantener ese impulso en el tiempo.

Para el Caribe, la cuestión estratégica ya no es si el transporte marítimo avanzará hacia la descarbonización, sino cómo esa transición afectará la conectividad regional, los costos del comercio y la resiliencia económica. Al construir una plataforma técnica compartida, el UWI-CSL está ayudando a la región a pasar de una participación fragmentada a una voz marítima más coordinada y respaldada por evidencia, mejor preparada para contribuir a la definición de las normas que marcarán la próxima etapa de la descarbonización del transporte marítimo mundial.

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