Maersk: los datos, el compliance y la IA están redefiniendo las cadenas de suministro en América Latina

Según los últimos análisis de Maersk sobre comercio y logística, el panorama competitivo de las cadenas de suministro en América Latina está siendo transformado por los cambios geopolíticos, la digitalización de los procesos aduaneros, la inteligencia artificial y una creciente escasez de talento especializado.

Durante décadas, la competitividad de las cadenas de suministro en América Latina se evaluó principalmente a través de la calidad de la infraestructura, los costos de transporte y los tiempos de tránsito. Según recientes análisis publicados por Maersk, esa ecuación está cambiando rápidamente. La compañía sostiene que los flujos comerciales, los procesos aduaneros y las operaciones logísticas están entrando en una nueva etapa en la que la gobernanza de datos, el compliance regulatorio y las capacidades digitales están adquiriendo tanta importancia como los activos físicos.

En informes separados sobre la evolución del comercio y la transformación de la fuerza laboral en la región, Maersk destaca la convergencia de factores que están redefiniendo la forma en que las empresas mueven mercancías, gestionan riesgos y mantienen su competitividad. Desde nuevos corredores comerciales y sistemas aduaneros digitales hasta operaciones impulsadas por inteligencia artificial y nuevas exigencias en materia de talento, las reglas que rigen las cadenas de suministro regionales son cada vez más complejas.

Los corredores comerciales se convierten en activos estratégicos

Uno de los cambios más significativos identificados por Maersk es la creciente influencia de los corredores comerciales regionales. A medida que el comercio mundial se fragmenta y las consideraciones geopolíticas adquieren un papel más importante en las decisiones de abastecimiento, las redes logísticas se organizan cada vez más en torno a rutas estratégicas en lugar de grandes marcos multilaterales.

La compañía describe esta tendencia como el auge de la “diplomacia de los corredores”, donde las inversiones en infraestructura y las alianzas regionales se convierten en motores clave de la competitividad comercial.

Un ejemplo destacado es el Puerto de Chancay, en Perú. Según Maersk, el puerto movilizó más de 270.000 contenedores durante su primer año completo de operaciones, reduciendo los tiempos de tránsito entre Asia y América del Sur hasta en dos semanas. Más allá de las mejoras operativas, reducciones de esta magnitud pueden influir significativamente en los ciclos de inventario, las necesidades de capital de trabajo y la planificación de las cadenas de suministro.

Al mismo tiempo, iniciativas como el acuerdo interino entre la Unión Europea y Mercosur, así como la expansión de las preferencias comerciales entre India y los países del Mercosur, están contribuyendo a un entorno comercial más dinámico. Para las empresas que operan en América Latina, las condiciones comerciales dependen cada vez más de los alineamientos geopolíticos, los acuerdos regionales y la eficiencia de los corredores que de la previsibilidad arancelaria a largo plazo.

Las aduanas se están convirtiendo en ecosistemas impulsados por datos

Si las rutas comerciales están evolucionando, las operaciones aduaneras atraviesan una transformación igualmente profunda.

Maersk señala a Brasil como uno de los ejemplos más claros de este cambio. La transición gradual hacia la DUIMP y la modernización de los procesos aduaneros representan lo que la compañía describe como el paso de un modelo de compliance basado en transacciones a un enfoque de validación continua de datos.

En términos prácticos, el despacho aduanero comienza mucho antes de que la carga llegue a un puerto o terminal. Los catálogos de productos, los atributos estandarizados de SKU y los sistemas integrados de reporte están obligando a las organizaciones a centrarse en la calidad de los datos desde su origen.

La implementación del marco tributario brasileño CBS e IBS refuerza aún más esta tendencia. Las declaraciones aduaneras, los sistemas ERP y los requisitos de información fiscal están cada vez más interconectados, reduciendo el margen para discrepancias y correcciones manuales.

Para los responsables de supply chain, las implicaciones van mucho más allá del cumplimiento regulatorio. La gobernanza de datos se está convirtiendo en una disciplina operativa que influye directamente en la liberación de mercancías, el desempeño financiero y la exposición a auditorías.

La IA y la automatización llegan a las operaciones diarias

La tecnología constituye otro de los pilares fundamentales de la visión de Maersk para la región.

En toda América Latina, la modernización de los almacenes avanza mediante una automatización selectiva y escalable, en lugar de instalaciones completamente autónomas. Muchas operaciones logísticas están invirtiendo en robots móviles autónomos, sistemas semiautomatizados de preparación de pedidos, seguimiento de inventarios en tiempo real y plataformas de orquestación basadas en software diseñadas para mejorar la eficiencia sin requerir grandes transformaciones de infraestructura.

Al mismo tiempo, los digital twins están ganando protagonismo a medida que las empresas buscan una mayor visibilidad y resiliencia. Estos modelos virtuales permiten simular escenarios, anticipar cuellos de botella y evaluar estrategias alternativas antes de que las interrupciones afecten a las operaciones físicas.

La inteligencia artificial también está avanzando más allá de la fase experimental. Maersk destaca la aparición de la agentic AI, capaz de ejecutar funciones logísticas cada vez más complejas, como la replanificación de rutas, la anticipación de riesgos y los ajustes operativos con una intervención humana limitada.

Aunque la adopción de estas tecnologías sigue siendo desigual en América Latina, ya están empezando a influir en la forma en que se toman las decisiones dentro de las cadenas de suministro. Como resultado, los roles operativos están evolucionando gradualmente desde la ejecución hacia la supervisión, la validación y la toma de decisiones estratégicas.

El talento se está convirtiendo en el nuevo cuello de botella

Mientras la transformación digital continúa acelerándose, Maersk identifica un desafío menos visible pero igualmente importante: la creciente escasez de profesionales cualificados.

Las organizaciones de toda la cadena logística tienen dificultades para contratar profesionales capaces de combinar competencias digitales, habilidades analíticas y experiencia operativa. La demanda ya no se limita al conocimiento logístico tradicional, sino que incluye cada vez más capacidades relacionadas con la automatización, el análisis de datos y los sistemas habilitados por inteligencia artificial.

La compañía señala que los futuros profesionales de supply chain necesitarán un perfil híbrido, capaz de desenvolverse tanto en entornos físicos como digitales. Las habilidades técnicas siguen siendo fundamentales, pero los empleadores valoran cada vez más la adaptabilidad, la resiliencia, el pensamiento crítico y la comprensión sistémica.

Esta brecha de talento podría convertirse en uno de los principales factores limitantes para la velocidad de la modernización en la región.

El compliance se transforma en una ventaja competitiva

Quizás la conclusión más relevante de los análisis de Maersk es que el compliance ha dejado de ser únicamente una obligación regulatoria.

A medida que las autoridades aduaneras integran datos financieros, fiscales y logísticos y despliegan herramientas de evaluación de riesgos cada vez más sofisticadas, el compliance se está convirtiendo en una capacidad estratégica.

Como señala Carlos Sueitt, Global Trade & Customs Senior Consultant de Maersk, Brasil está “pasando de un modelo documental basado en transacciones a un enfoque predictivo construido sobre datos estructurados”.

La compañía sostiene que las organizaciones que continúan tratando las aduanas y el compliance como funciones administrativas corren el riesgo de que la volatilidad se traduzca directamente en mayores costos. Por el contrario, aquellas que integran el compliance dentro de su estrategia de supply chain pueden beneficiarse de procesos de despacho más ágiles, una mejor gestión del flujo de caja, una menor exposición a auditorías y un acceso más eficiente a los mercados.

En este entorno, la competitividad ya no depende únicamente de los activos de transporte o de la ubicación geográfica. Cada vez más, depende de la capacidad de integrar inteligencia regulatoria, tecnología, ejecución operativa y datos de alta calidad dentro de una única arquitectura de cadena de suministro.

Mientras América Latina atraviesa un período marcado por la incertidumbre geopolítica, la transformación digital y la evolución de las reglas comerciales, la evaluación de Maersk apunta a una conclusión clara: el futuro de la logística estará determinado tanto por las capacidades de gestión de la información y compliance como por los buques, los puertos y la infraestructura física.

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