Al menos diez cuerpos han sido recuperados tras el naufragio del MV Barima frente a las costas de Guyana, mientras continúa una amplia operación de búsqueda para localizar a los pasajeros y tripulantes que aún permanecen desaparecidos.
El ferry público, destinado al transporte de pasajeros y carga, volcó durante la noche del sábado 18 de julio, cuando se dirigía a Port Kaituma, en la Región Uno (North West District) de Guyana. Según las autoridades, la embarcación zarpó de Parika alrededor de las 3:15 p. m. y emitió una señal de socorro a las 11:01 p. m., cerca de Iron Punt, frente a la costa del Essequibo.
Hasta el lunes, 67 personas, entre ellas 15 niños, habían sido rescatadas. Los equipos de búsqueda, apoyados por buzos y embarcaciones privadas del sector energético, ampliaron las operaciones a un área de aproximadamente 1.040 kilómetros cuadrados. Asimismo, recursos aéreos y navales de Trinidad y Tobago fueron desplegados para apoyar las labores de rescate en Guyana.
La magnitud exacta de la tragedia sigue siendo incierta, ya que las autoridades aún no han podido confirmar cuántas personas se encontraban realmente a bordo del ferry.
Las inconsistencias en el manifiesto de pasajeros complican la respuesta
El manifiesto oficial registraba 116 pasajeros y 17 tripulantes, para un total inicial de 133 personas. Sin embargo, posteriormente el Gobierno informó que varios de los sobrevivientes no figuraban en la documentación oficial de la embarcación.
Según Associated Press, al menos 35 de los 67 sobrevivientes no aparecían en el manifiesto oficial. Esta discrepancia ha complicado los esfuerzos para determinar el número real de desaparecidos y ha generado serias preocupaciones sobre los controles de embarque y los procedimientos de registro de pasajeros.
El primer ministro Mark Phillips ordenó una investigación urgente en la que participan la Guyana Police Force, la Guyana Defence Force, el Maritime Administration Department y especialistas técnicos del sector marítimo.
La investigación examinará el manifiesto de pasajeros, los procedimientos de embarque de personas y carga, el cumplimiento de la normativa de seguridad marítima y la actuación del capitán y de la tripulación antes y durante la travesía.
“Where negligence, misconduct or criminal wrongdoing is established, those responsible will face the full force of the law.” declaró Mark Phillips durante una rueda de prensa del Gobierno.
El capitán del ferry y al menos otro miembro de la tripulación permanecen bajo custodia policial tras haber dado positivo por consumo de cannabis, según las autoridades. Este elemento forma parte de la investigación en curso, aunque la causa oficial del naufragio todavía no ha sido determinada.
Una embarcación antigua integrada en un amplio programa de mantenimiento
Construido en 1939, el MV Barima formó parte durante décadas de la red de transporte de pasajeros y carga de Guyana. La antigüedad de la embarcación probablemente será objeto de un análisis exhaustivo, aunque las autoridades han rechazado las afirmaciones de que el ferry hubiera sido declarado previamente no apto para operar.
El ministro de Obras Públicas, Juan Edghill, informó que la última entrada del ferry en dry-docking tuvo lugar en 2024 y que una nueva intervención programada ya estaba prevista para el segundo semestre de 2026. Según explicó, las inspecciones del casco, los trabajos subacuáticos y las reparaciones previstas formaban parte del ciclo habitual de mantenimiento de la flota pública.
Varios meses antes del accidente, el Gobierno de Guyana también había anunciado GYD 124,5 millones en obras adicionales para el MV Barima. Esta inversión se enmarcaba en un programa de rehabilitación superior a GYD 440 millones, destinado a tres embarcaciones que prestan servicio en la red de transporte fluvial y costero del país.
La existencia de este programa de mantenimiento, por sí sola, no demuestra que el estado técnico del ferry haya sido la causa del accidente. Esa cuestión deberá esclarecerse mediante las inspecciones técnicas y la investigación oficial.
Un enlace esencial para la Región Uno
La tragedia también pone de relieve la importancia estratégica de los servicios de ferry en Guyana, donde la extensa cobertura forestal y la limitada infraestructura vial hacen que numerosas comunidades del interior dependan del transporte fluvial y costero.
El MV Barima transportaba regularmente pasajeros y mercancías entre la costa y Port Kaituma, prestando servicio a comunidades de todo el North West District, entre ellas Mabaruma y Kumaka. Documentos oficiales del Gobierno describen la embarcación como un vínculo esencial para el traslado de personas y el suministro de bienes y servicios hacia la Región Uno.
Para las empresas y los residentes, los ferris también representan una alternativa más económica que el transporte aéreo nacional, especialmente para movilizar grandes volúmenes de mercancías hacia las comunidades del interior.
La pérdida del MV Barima plantea, por tanto, un desafío operativo inmediato, además de abrir un debate más amplio sobre la seguridad marítima. Las autoridades deberán garantizar la continuidad del transporte hacia la Región Uno al tiempo que revisan los controles de pasajeros, la supervisión de las tripulaciones, la preparación ante emergencias y el estado técnico de la flota pública de ferris.
Mientras continúan las operaciones de recuperación, las conclusiones de la investigación podrían tener repercusiones mucho más allá de una sola embarcación. Sus resultados podrían influir en la forma en que Guyana gestiona los manifiestos de pasajeros, aplica los procedimientos de seguridad marítima y define las prioridades para la renovación de los buques que conectan su economía costera con las comunidades remotas del interior.



