Una interpretación del informe Amadeus Travel Dreams 2026 desde la perspectiva de los actores marítimos de América Latina y el Caribe.
Publicado a finales de 2025, el informe Amadeus Travel Dreams 2026, basado en una encuesta realizada por Opinium Research entre 6.000 viajeros y 500 hoteleros, ofrece una visión global de la evolución de las expectativas de los viajeros que deja varias enseñanzas para los actores marítimos de América Latina y el Caribe. Aunque el estudio se centra principalmente en la industria hotelera, sus conclusiones resuenan claramente con las dinámicas que están configurando el transporte marítimo regional, las operaciones de cruceros, las actividades portuarias y los servicios relacionados.
El primer gran hallazgo se refiere a la transformación de las experiencias que buscan los viajeros. Según el estudio, al ser consultados sobre lo que esperan de un destino, el 29% de los viajeros señala la libertad —«denme espacio, paisajes hermosos y un itinerario abierto»— como su principal expectativa. La conexión con un lugar (24%) y el descubrimiento de nuevos entornos (22%) completan el panorama. Estas expectativas estructurales se alinean directamente con aquello que los viajes marítimos, especialmente los cruceros regionales y los servicios interinsulares del Caribe, están particularmente bien posicionados para ofrecer. El viajero de 2026 busca menos una sucesión de escalas turísticas y más la sensación de un viaje abierto, de un desplazamiento con significado y de una sucesión de descubrimientos conectados con destinos vivos.
Esta demanda de libertad en movimiento se ve reforzada por otros resultados del informe. Cuando se les preguntó qué les hace sentir que han llegado a su destino soñado, el 32% de los viajeros mencionó «el momento en que dejo de mirar mi teléfono porque la vida real es más interesante». Esta percepción tiene una relevancia particular para los actores marítimos. La experiencia del mar, el ritmo más pausado de los desplazamientos entre costas y las escalas en puertos patrimoniales ofrecen precisamente esa sensación de presencia. Para los operadores regionales, la convergencia entre las tendencias globales de la demanda y la propuesta de valor intrínseca de los viajes marítimos representa un activo estratégico que merece un mayor protagonismo.
La segunda gran conclusión para el sector marítimo está relacionada con la sostenibilidad. El estudio revela que el 75% de los viajeros considera importantes los compromisos ambientales de un operador al tomar sus decisiones de reserva y está dispuesto a pagar, en promedio, un 11,7% más por noche por proveedores con prácticas sostenibles creíbles. Entre los viajeros de la Generación Z, esta disposición alcanza el 14,7%. Esta sensibilidad varía considerablemente entre los mercados emisores, oscilando entre el 93% en la India y el 85% en China, y el 65% tanto en el Reino Unido como en Alemania.
Para los actores marítimos de la región LAC, este hallazgo tiene una importancia estructural por dos razones. En primer lugar, porque las actividades marítimas están intrínsecamente expuestas a las cuestiones ambientales, ya sea a través de la protección de los ecosistemas costeros, la gestión de las emisiones de los buques o la calidad del agua en las áreas portuarias. En segundo lugar, porque los mercados emergentes que muestran la mayor sensibilidad hacia la sostenibilidad —encabezados por la India y China— son precisamente aquellos que diversas autoridades turísticas regionales están tratando de desarrollar activamente. La alineación entre la narrativa ambiental de un destino y la de su sector marítimo se está convirtiendo en un componente crítico de la credibilidad global.
La tercera conclusión se refiere al valor económico de las experiencias locales. Según el estudio, el 44% de los 500 hoteleros encuestados identifica los «servicios de concierge y las experiencias guiadas» como uno de los dos principales motores de crecimiento de los ingresos no vinculados a las habitaciones, junto con los eventos sociales. El informe también indica que los llamados «kits de experiencias locales» —que incluyen guías de barrios y recuerdos artesanales— podrían generar más de 243.000 dólares estadounidenses en ingresos adicionales anuales para un hotel de gama media, considerando un precio indicativo de 20 dólares. Al mismo tiempo, el 30% de los viajeros de negocios que prolongan sus desplazamientos por motivos de ocio afirma que estaría dispuesto a pagar más de un 15% por encima de la tarifa media por este tipo de oferta.
Este hallazgo abre varias interpretaciones para el sector marítimo. El crucero regional, por su propia naturaleza como experiencia multiportuaria, está estructuralmente preparado para ofrecer experiencias locales auténticas en cada escala. Los operadores marítimos capaces de integrar sus servicios con experiencias locales cuidadosamente diseñadas, bien estructuradas y económicamente beneficiosas para las comunidades anfitrionas captarán una parte del valor que la industria hotelera está comenzando a monetizar de manera más decidida. Alcanzar esta alineación requerirá nuevas formas de colaboración con las autoridades portuarias, los operadores culturales locales y las destination management organizations.
Un cuarto hallazgo merece atención. El estudio revela que el 83% de los hoteles espera un crecimiento de los ingresos generados por eventos de clientes —incluyendo bodas, seminarios corporativos y celebraciones privadas— durante los próximos dos años. Entre ellos, el 45% anticipa un crecimiento de entre el 6% y el 15%, mientras que el 11% proyecta incrementos superiores al 15%. Para los actores marítimos que ofrecen servicios relacionados con eventos —incluyendo la privatización de embarcaciones, los cruceros para eventos y la recepción de grupos corporativos en islas privadas— esta tendencia señala una prometedora oportunidad de mercado. Daniel Earle, Vice President of Commercial Strategy de Grand Beach Hotel Miami Beach, señala en el informe su ambición de elevar las reservas de grupos hasta el 25% de las ventas totales y destaca la importancia de las interfaces tecnológicas entre los sistemas de reservas de eventos y las plataformas de gestión hotelera. Esta lógica de reservas grupales estructuradas tecnológicamente es igualmente relevante para los operadores marítimos que ofrecen servicios integrados para eventos.
Por último, al igual que en el sector de la aviación, la transformación de los canales de toma de decisiones documentada en el informe —con el 38% de los hoteleros situando el SEO y el GEO en el centro de sus estrategias de generación de demanda y el 69% de los viajeros afirmando confiar en los resúmenes generados por inteligencia artificial— tiene implicaciones directas para los actores marítimos regionales. La visibilidad institucional de las autoridades portuarias, los operadores de cruceros y los proveedores de servicios marítimos en las principales publicaciones especializadas se está convirtiendo en una cuestión estratégica de posicionamiento a largo plazo.
Para los actores marítimos de América Latina y el Caribe, el estudio de Amadeus confirma una realidad que el sector ya percibe. El valor del transporte marítimo ya no se mide únicamente en términos de flujos de tráfico o de capacidad, sino cada vez más por la calidad de la experiencia global que contribuye a crear, por su capacidad para integrarse de forma fluida en la cadena de viaje en su conjunto y por la coherencia de su narrativa ambiental y cultural con las expectativas de los mercados emisores emergentes.
Fuente de los datos estadísticos: Amadeus, Travel Dreams 2026: From data to delight, publicado a finales de 2025. La cita de Daniel Earle, Vice President of Commercial Strategy de Grand Beach Hotel Miami Beach, ha sido extraída directamente del informe.



